Marruecos ha anunciado que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha respaldado su reivindicación del territorio en disputa del Sáhara Occidental. Este desarrollo tiene el potencial de mejorar las relaciones entre los dos países, luego de la restauración de los lazos negociados por los Estados Unidos hace tres años.
Según el gabinete marroquí, Netanyahu también ve con buenos ojos la apertura de un consulado israelí en la ciudad de Dakhla, en el Sáhara Occidental. Este respaldo es significativo ya que se alinea con la postura de Marruecos en el conflicto de larga data sobre el Sáhara Occidental.
La disputa por el Sáhara Occidental se remonta a 1975 cuando Marruecos se anexó la antigua colonia española. El pueblo indígena saharaui, representado por el Frente Polisario con sede en Argelia, busca desde entonces la independencia. Esto ha llevado a un enfrentamiento militar de bajo perfil entre Marruecos y el Frente Polisario.
El anuncio de Marruecos llega en un momento crucial, ya que podría fortalecer los esfuerzos diplomáticos iniciados por la administración Trump en 2020. Los Acuerdos de Abraham, que incluían la normalización de las relaciones entre Israel, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Marruecos, parecían inciertos después de que Marruecos pospusiera una reunión regional de ministros de Relaciones Exteriores en protesta contra las políticas israelíes en los territorios palestinos ocupados.
Este respaldo de Israel podría proporcionar un impulso renovado para el diálogo y la cooperación entre Marruecos e Israel, fomentando una mayor estabilidad en la región. Queda por ver cómo este desarrollo afectará el conflicto en curso y la dinámica más amplia entre las partes involucradas.


