La economía griega ha sufrido una contracción inesperada en el primer trimestre del año, lo que se suma a las dificultades económicas de la eurozona. Según los datos publicados por la Autoridad Estadística Helénica, el producto interno bruto (PIB) se redujo en 0. 1% entre enero y marzo, retrocediendo después del 1 del cuarto trimestre. 1% de expansión. Si bien los tres economistas encuestados por Bloomberg habían anticipado un crecimiento, una caída en la inversión compensó el mayor gasto de los consumidores y las exportaciones, lo que llevó a esta contracción inesperada.
Esto se produce cuando Alemania, la mayor economía de la eurozona, ha sufrido una recesión entre octubre y marzo tras la invasión rusa de Ucrania. La zona euro en general debe informar los datos finales del primer trimestre el jueves, con estimaciones pesimistas de crecimiento cero circulando. Sin embargo, las perspectivas de Grecia para el resto del año siguen siendo optimistas.
En mayo, la Comisión Europea más que duplicó su pronóstico de crecimiento económico para Grecia en 2023 a 2. 4%. Se espera que el primer ministro Kyriakos Mitsotakis sea cómodamente reelegido el 25 de junio, luego de no alcanzar la mayoría absoluta. Un mandato fuerte le permitiría continuar en el camino de reforma y responsabilidad fiscal que emprendió desde que asumió el poder en 2019. Esto, a su vez, alimenta las esperanzas de que Grecia pueda recuperar el estatus de grado de inversión que perdió hace 13 años.
En general, si bien la contracción inesperada de la economía griega podría afectar los datos de la eurozona en general, las perspectivas optimistas de Grecia para el resto del año y el compromiso de su primer ministro con las reformas económicas y la responsabilidad fiscal son signos prometedores de


