La industria de artículos de lujo de Europa está siendo investigada actualmente por los reguladores antimonopolio de la Unión Europea, quienes llevaron a cabo una inspección de la sede de Gucci en Milán a principios de esta semana. La investigación se extiende a varios países y empresas, aunque no se reveló la naturaleza exacta de las posibles infracciones ni los nombres de las empresas involucradas. Sin embargo, una fuente con conocimiento directo del asunto reveló que la inspección del sitio de Gucci estaba dirigida a posibles violaciones del artículo 101 de la Unión Europea, que prohíbe los acuerdos que restrinjan, impidan o distorsionen la competencia dentro de la UE y que tengan un efecto sobre el comercio.
La sede de Gucci en Milán, conocida como Gucci Hub, es una antigua fábrica de aviones en la parte este de la capital de la moda de Italia. El sitio se inauguró en 2016 y sirve como sede para sus oficinas en la ciudad, salas de exhibición en todo el mundo, estudios fotográficos y lugar de desfiles de moda, según el sitio web de Gucci. Kering, el propietario de Gucci que cotiza en Francia, confirmó la inspección el miércoles por la noche y afirmó que estaba cooperando plenamente con la investigación de la Comisión Europea sobre la industria. Sin embargo, ningún otro sitio italiano había sido objeto de inspección, según la fuente.
El analista de Exane BNP Paribas, Antoine Belge, dijo que una conversación con el equipo de relaciones con los inversores de Kering había arrojado poca información nueva. Según Belge, la empresa entiende que la investigación es parte de una investigación general que involucra a muchas empresas y que tales investigaciones pueden llevar mucho tiempo. Agregó que estas investigaciones no son comunes en el sector del lujo y que es poco probable que las acciones de Kering reaccionen de manera significativa hasta que haya más noticias. Las acciones de Kering cayeron 0. 4% a las 1320 GMT del jueves.
Si las empresas son declaradas culpables de infringir las normas de la UE, se enfrentan a multas de hasta el 10 % de su facturación global. Una nota de investigación del banco de inversión italiano Equita dijo que una posible multa de hasta el 10% de los ingresos, en el peor de los casos, ascendería al 3% de la capitalización de mercado de Kering. La Comisión declaró el martes que la última acción no estaba relacionada con otras redadas que involucraron a la industria de la moda en los últimos dos años.


