El ambicioso decreto de desregulación del presidente Javier Milei enfrenta una creciente oposición en el Senado argentino, con legisladores moderados de las provincias del sur a la cabeza. Este retroceso se produce cuando aumentan las tensiones sobre la transferencia de fondos a las provincias, lo que genera preocupaciones sobre el destino de las medidas de terapia de shock económico de Milei. Está previsto que el Senado vuelva a reunirse para sesiones ordinarias la próxima semana, lo que brindará a los opositores al decreto la oportunidad de revocarlo potencialmente con una mayoría simple de votos.
El último desafío al decreto de Milei proviene de nueve legisladores moderados, predominantemente de provincias del sur, que han pedido una discusión en el Senado sobre el amplio plan de desregulación. Sus esfuerzos, sumados al apoyo del bloque peronista que tiene 33 escaños, podrían representar una amenaza significativa para las reformas económicas de Milei. Los inversores están siguiendo de cerca la situación mientras la incertidumbre se cierne sobre el futuro de la economía argentina, que ya lucha con una recesión y una inflación vertiginosa.
Los bonos provinciales en Argentina ya han sentido el impacto de las crecientes tensiones, y la provincia de Buenos Aires fue testigo de una disminución en sus notas con vencimiento en 2037. La disputa sobre los fondos federales se ha intensificado aún más, y provincias como Chubut y Tierra del Fuego han emitido advertencias de retener recursos vitales si no se cumplen sus demandas financieras. El enfrentamiento verbal entre Milei y el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, se ha intensificado, poniendo de relieve la brecha cada vez más profunda entre el gobierno nacional y las provincias.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, quien supervisa el Senado, navega por el delicado equilibrio de gestionar la solicitud de una sesión especial para discutir el decreto de Milei. Si bien ha retrasado solicitudes anteriores de la oposición, el inicio de las sesiones ordinarias se perfila como un momento crítico en el que el decreto podría enfrentar una posible derogación. Dado que el partido de Milei tiene un número limitado de escaños en ambas cámaras, el destino de su plan de desregulación está en juego.
A pesar de las tensiones y desafíos que se avecinan, el portavoz presidencial Manuel Adorni se mantiene firme en negar la posibilidad de que el decreto de Milei se vea descarrilado por la disputa con los gobernadores. El próximo discurso del presidente ante los congresistas está llamado a ser un momento crucial, ya que busca conseguir apoyo para su agenda económica en medio de una creciente oposición. El resultado de este enfrentamiento entre los poderes ejecutivo y provincial podría moldear la trayectoria futura del panorama económico de Argentina.


