El presidente de EE. UU., Joe Biden, ha expresado su confianza en que los demócratas y republicanos podrán llegar a un acuerdo sobre el límite de la deuda de EE. UU., a pesar de las tensiones recientes en las negociaciones. Hablando en Hiroshima, Japón, Biden restó importancia a las preocupaciones sobre un posible incumplimiento catastrófico de EE. UU. y dijo que siempre hay contratiempos en las negociaciones y que las dos partes pueden salvar sus diferencias.
El optimismo de Biden contrastaba con el tono de los funcionarios de la Casa Blanca, que habían destacado las diferencias reales entre las dos partes y habían pedido a los republicanos que negociaran de buena fe. Las conversaciones habían progresado hasta que los republicanos abandonaron las negociaciones el viernes, lo que hizo añicos las esperanzas de un acuerdo y provocó la caída de las acciones. Sin embargo, los funcionarios de la Casa Blanca y el Partido Republicano reanudaron las reuniones el viernes por la noche y planeaban volver a reunirse el sábado.
A pesar de la reanudación de las conversaciones, aún quedan importantes obstáculos por superar antes de que se pueda llegar a un acuerdo. Algunos republicanos se han negado a considerar aumentar los ingresos como parte del presupuesto y las conversaciones sobre el límite de la deuda, mientras exigen profundos recortes de gastos y requisitos de trabajo para los programas de ayuda social a los que se oponen los demócratas.
La lucha por el límite de la deuda, que podría desencadenar un incumplimiento de pagos por primera vez en la historia de EE. UU., amenaza con causar daños a la economía global. También ha ensombrecido el viaje de Biden al extranjero, obligándolo a posponer los viajes a Australia y Papua Nueva Guinea para concentrarse en las negociaciones en Washington.
Biden se disculpó con el primer ministro australiano, Anthony Albanese, por el aplazamiento y reiteró su compromiso de viajar a Australia en el futuro. Albanese expresó su comprensión de la situación y dijo que esperaba asistir a la cena de estado a la que Biden lo había invitado en la Casa Blanca a finales de este año.
En conclusión, aunque las negociaciones sobre el límite de la deuda de EE. UU. aún están en curso, el optimismo de Biden y los continuos esfuerzos para llegar a un acuerdo con los republicanos brindan esperanza para una resolución de la crisis y evitar un incumplimiento catastrófico de EE. UU.


