En una medida sorprendente, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, destituyó de su cargo al ministro de Economía, Alejandro Gil. La decisión se produce en medio de una creciente controversia sobre la demora en la implementación de las medidas anunciadas para aumentar las tarifas de combustible y transporte en el país comunista. Bajo la dirección de Díaz-Canel, el Consejo de Estado designó a Joaquín Alonso, presidente del Banco Central, como sustituto de Gil.
La agitación se produce tras el anuncio del gobierno hace apenas dos días, en el que pospuso un muy impopular aumento de cinco veces los precios de la gasolina que entraría en vigor el 1 de febrero. El gobierno afirmó que un ciberataque procedente del exterior de Cuba había obstaculizado su implementación. Este retraso en el aumento del precio de los combustibles estuvo acompañado de un anuncio similar de aplazar el aumento previsto de las tarifas del transporte público. Estas decisiones repentinas han desbaratado el plan económico más amplio de Cuba para abordar su creciente déficit fiscal.
El ex ministro de Economía, Alejandro Gil, había sido partidario de implementar aumentos de precios para varios servicios subsidiados por el gobierno. Su gestión de la economía casi en quiebra del país había sido objeto de críticas durante mucho tiempo. Los aumentos de precios propuestos, anunciados inicialmente en diciembre y principios de enero, provocaron conmociones en toda Cuba. El país ha dependido en gran medida de un vasto programa de alimentos, combustible y medicinas subsidiados por el Estado, y cualquier cambio en este sistema tiene importantes ramificaciones para la población.
Además de destituir al ministro de Economía, el presidente Díaz-Canel también destituyó a la ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Elba Rosa Pérez. Dr. Eduardo Martínez, legislador y presidente de BioCubaFarma, una empresa farmacéutica cubana, ha sido designado como sucesor de Pérez. Además, el Ministerio de Industria Alimentaria ahora estará encabezado por el legislador Alberto López, gobernador de la provincia de Santa Clara. Estos cambios inesperados de personal indican un cambio significativo en el enfoque del gobierno para abordar los desafíos económicos del país.
Cuba está lidiando actualmente con una economía en deterioro, agravada por el impacto de la pandemia de COVID-19 y la prolongada crisis de Estados Unidos. S. sanciones. El gobierno ha estado buscando formas de reducir su déficit fiscal y promover el crecimiento económico. Sin embargo, los aumentos de precios propuestos enfrentaron una fuerte oposición de los ciudadanos, ya que temían que las medidas exacerbaran las ya precarias condiciones de vida.
Mientras Cuba navega por estos desafíos económicos, el repentino despido de altos funcionarios plantea dudas sobre la capacidad del gobierno para abordar eficazmente sus problemas financieros. Los nuevos nombramientos señalan un posible cambio de estrategia, ya que el presidente Díaz-Canel busca aportar nuevas perspectivas e ideas para impulsar la economía en dificultades del país. Sin embargo, queda por ver cómo serán recibidos por el pueblo estos cambios y si aliviarán o exacerbarán el creciente descontento por las políticas económicas en Cuba.


