En una medida sorprendente, la legislatura de La Rioja, una pequeña provincia de Argentina, aprobó la creación de una nueva cuasimoneda, yendo en contra del impulso del presidente Javier Milei por medidas de austeridad. Esta decisión, que recuerda a crisis económicas pasadas en el país, ha generado preocupación tanto entre economistas como entre ciudadanos.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, miembro de la coalición opositora peronista, solicitó autorización para lanzar la nueva moneda, denominada "bocade", con el fin de pagar una parte de los salarios de los servidores públicos. Esta petición se produjo tras una huelga de la Policía Local de La Rioja y protestas de los trabajadores sanitarios. La legislatura ha aprobado la emisión de hasta 22. 5 billion pesos ($27. 5 millones) en bocades para complementar el salario de los trabajadores en moneda nacional.
La forma exacta que adoptará el bocade es incierta en este momento. La legislatura ha sugerido que el gobernador Quintela pueda optar por imprimir billetes físicos o registrar los fondos digitalmente en las cuentas bancarias de los trabajadores. Sin embargo, aún está por verse si las empresas aceptarán la nueva moneda como forma de pago.
El gobernador Quintela ha culpado a las medidas de austeridad del presidente Milei por la incapacidad de la provincia para mantenerse al día con la asombrosa tasa de inflación del 211%. Sostiene que la introducción del bocade ayudará a mejorar los salarios de los trabajadores de la administración pública y estimulará la economía local. Teniendo en cuenta que en La Rioja los trabajadores gubernamentales superan en número a los trabajadores del sector privado, su bienestar es crucial para la salud económica general de la provincia.
Cabe destacar que La Rioja ha incursionado en monedas alternativas en el pasado. Al igual que muchas otras provincias argentinas, La Rioja emitió su propia cuasimoneda, también llamada bocade, tras la crisis de deuda del país en 2001. La provincia de Buenos Aires, la más poblada de Argentina, también introdujo durante esa época los llamados patacones, que luego fueron convertidos a pesos por el gobierno nacional.
El presidente Milei, que anteriormente había abogado por la adopción del dólar estadounidense como moneda principal en Argentina, irónicamente acogió con agrado la decisión de La Rioja. En una publicación sarcástica en las redes sociales, afirmó que las monedas provinciales son bienvenidas a competir, pero aclaró que no recibirán ningún rescate por parte del gobierno nacional, a diferencia de lo que sucedió en el pasado.
La creación de una nueva cuasimoneda en La Rioja genera preocupación sobre la estabilidad y eficacia de tales medidas para abordar los desafíos económicos. Si bien el gobernador Quintela cree que el bocade brindará alivio a los trabajadores públicos y revitalizará la economía local, los escépticos se preocupan por las posibles consecuencias y si esta medida podría exacerbar la ya frágil situación económica de Argentina. El tiempo dirá cómo se desarrolla el experimento con el bocade y si resultará ser una solución viable para los problemas económicos de La Rioja.


