China, según un informe publicado por el Centro de Compromiso Global del Departamento de Estado de EE. UU., es una "principal preocupación" por la difusión de información y propaganda falsa en todo el mundo. El informe, que abarca 81 páginas, acusa a China de invertir miles de millones de dólares anualmente para mejorar su imagen global. Destaca las tácticas de China de patrocinar a personas influyentes en línea, exportar tecnología de "ciudades inteligentes" a gobiernos autoritarios y reprimir las voces disidentes.
El informe subraya el enfoque de China en África, Asia y América Latina. Afirma que China paga por una cobertura mediática favorable en África Oriental mientras oculta su patrocinio. Además, China intenta obtener un control significativo sobre los medios de comunicación de Pakistán, presionando a los periódicos para que retracten su contenido y ejerciendo presión diplomática sobre las universidades. Estas acciones, si no se controlan, podrían remodelar el panorama de la información global y potencialmente llevar a las naciones a priorizar los intereses de Beijing sobre sus propias preocupaciones económicas y de seguridad.
El informe también plantea preocupaciones sobre el apoyo de China a los "autoritarios digitales" a través de la exportación de infraestructura digital y capacidades de vigilancia, así como su impacto en la libertad de expresión global. Se dice que los gobiernos locales, temiendo la ira de China, han limitado su expresión y libertad para evitar provocar al gobierno chino.
China ha refutado sistemáticamente las acusaciones de influencia indebida sobre otras naciones. En una declaración emitida por el Ministerio de Relaciones Exteriores, China acusó al gobierno de Estados Unidos de participar en ciberespionaje a gran escala contra otros países e intentar infiltrarse en sus sistemas cibernéticos bajo el pretexto de cooperación para el desarrollo de capacidades.
Mientras Estados Unidos y China participan en discusiones diplomáticas en curso, este informe arroja luz sobre las estrategias multifacéticas empleadas por China para dar forma a la información global y ejercer influencia a nivel internacional. Enfatiza la necesidad de una mayor conciencia y vigilancia contra las campañas de desinformación y propaganda, particularmente aquellas orquestadas por actores estatales como China.


