En una entrevista reciente con la televisión WNL, la directora ejecutiva de KLM, Marjan Rintel, instó a la Unión Europea a tomar medidas contra lo que ella describe como competencia "desleal" de las aerolíneas chinas que se benefician del acceso al espacio aéreo ruso. Desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania en febrero. Hasta 2022, se prohibirá a las aerolíneas de la UE volar sobre territorios rusos, lo que provocará un aumento de los costes operativos y una ampliación de los tiempos de vuelo.
Rintel destacó que la exclusión del espacio aéreo ruso ha dado como resultado entre dos y cuatro horas adicionales de vuelo para las aerolíneas europeas, lo que en consecuencia ha aumentado sus gastos operativos. Este obstáculo ha dado a las aerolíneas chinas una ventaja competitiva, ya que continúan operando vuelos con el privilegio de utilizar el espacio aéreo ruso.
Como resultado de esta disparidad, las aerolíneas europeas, incluidas British Airways y Deutsche Lufthansa, se enfrentan a decisiones difíciles con respecto a sus rutas a China. British Airways anunció recientemente una suspensión de sus vuelos Londres-Beijing hasta noviembre del próximo año, mientras que Lufthansa contempla la reducción de su servicio Frankfurt-Beijing debido a los desafíos que plantean las compañías aéreas del Golfo.
Además, la filial holandesa de Air France-KLM ha iniciado medidas de ahorro de costes, como aplazar inversiones y explorar la desinversión de activos no esenciales. Estas acciones estratégicas subrayan la gravedad de la situación que enfrentan las aerolíneas europeas al navegar el panorama actual de la aviación marcado por tensiones geopolíticas e impedimentos operativos.
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